Tortilla de calabacín y patata: una receta sencilla y deliciosa
¿Buscas un plato sustancioso, saludable y fácil de preparar? Esta frittata de calabacín y patata combina la cremosidad de la patata, el calabacín fresco y el queso derretido en una comida reconfortante, perfecta para el desayuno, el almuerzo o la cena. Ya sea que decidas añadir jamón blanco o atún, o que sea vegetariana, esta frittata seguro que encantará a todos.
Ingredientes:
- 3 calabacines frescos (aprox. 600 g)
- 3 patatas grandes (aprox. 600 g)
- 2 huevos
- 100 g de jamón blanco o atún (o déjalo fuera para una versión vegetariana)
- 150 g de mozzarella bien escurrida (aprox. 5 oz)
- 50 g de queso parmesano rallado (aprox. 50 g)
- 20 g de pan rallado (aprox. 0,7 oz)
- 2 cucharadas de aceite de oliva
- Sal al gusto
- Pimienta al gusto
- Nuez moscada, al gusto
Instrucciones:
- Pelar, cortar y hervir las patatas en agua con sal hasta que estén tiernas. Una vez cocidas, escurrirlas y triturarlas hasta obtener un puré suave.
- Lave y ralle los calabacines con un rallador grueso. Para eliminar el exceso de humedad, escúrralos bien con un paño de cocina limpio.
- En un tazón grande, combine el puré de papa, el calabacín rallado, los huevos, el queso parmesano, la sal, la pimienta y la nuez moscada. Incorpore la mozzarella cortada en cubos y el jamón, si los usa.
- Engrasa una sartén antiadherente con un poco de aceite de oliva y espolvoréala con pan rallado. Vierte la mezcla, comprímela y tápala.
- Cocine a fuego lento durante 15 minutos. Para voltear la frittata, coloque un plato sobre la sartén y dele la vuelta. Cocine de 10 a 12 minutos más hasta que esté dorada y bien cocida.
Cómo servir la frittata de calabacín y patata
Esta deliciosa frittata se sirve sola o con una ensalada verde sencilla o pan crujiente para una comida más completa. Disfrútela tibia o déjela enfriar y sírvala a temperatura ambiente para un picnic. Guarde las sobras en el refrigerador por un par de días y caliéntelas para un refrigerio rápido y delicioso.