La resistencia superficial del hormigón aumentará en un tercio y su resistencia a la abrasión, diez veces. ¿Qué es esta impregnación milagrosa?


Es imposible imaginar una obra sin hormigón. Es necesario en cimientos, forjados, soleras, zonas ciegas, dinteles y correas de refuerzo. Para que todas estas estructuras tengan la resistencia suficiente y soporten cargas durante muchos años, es necesario utilizar hormigón del grado adecuado. El hormigón producido en la planta cumple con las características declaradas, ya que su preparación está estrictamente regulada: se respetan las proporciones de cemento, agua y rellenos, así como el régimen de temperatura.

Uno de los factores clave que afectan a la calidad del hormigón es la proporción de agua y cemento. Con exceso de agua, el hormigón se afloja y se forman poros por los que penetra la humedad con el tiempo. La congelación del agua destruye la estructura, lo que provoca grietas y daños. La falta de agua también es un problema: no todo el cemento participa en la reacción de hidratación y la masa no alcanza la resistencia necesaria.

A menudo, los constructores piden añadir agua a la mezcladora para que la solución sea más fluida y verterla inmediatamente en el encofrado. Sin embargo, para obtener un hormigón plástico y fácil de colocar sin perder resistencia, se deben utilizar aditivos plastificantes especiales. Estos reducen la cantidad de agua, manteniendo la trabajabilidad. Se recomienda encarecidamente no utilizar detergentes domésticos como Fairy, ya que alteran el equilibrio químico de la composición.

Para aumentar la resistencia y reducir la absorción de agua, se puede añadir vidrio líquido. Sin embargo, es importante tener en cuenta que reacciona rápidamente con los componentes del cemento, por lo que el fraguado es muy rápido. Tras añadir este aditivo, solo quedan de 20 a 30 minutos para verter y nivelar el hormigón.

Surge la pregunta: ¿es posible mejorar de alguna manera las características del hormigón una vez colocado y endurecido? Por ejemplo, para que la superficie sea resistente al polvo y al desgaste, lo cual es especialmente importante para suelos de garajes, porches o caminos.

  1. Método de planchado

El método más accesible y sencillo es el planchado de la superficie. Tras nivelar el hormigón recién vertido, se rocía con cemento y se frota (método seco). Una alternativa es diluir el cemento hasta obtener una consistencia similar a la de la crema agria y aplicarlo al hormigón con una espátula, frotando bien (método de planchado húmedo). Es recomendable utilizar cemento M500, ya que proporciona una superficie más duradera, resistente a la abrasión y a la formación de polvo.

  1. Tecnología de acabado

El siguiente método es el acabado, utilizado por equipos profesionales. Consiste en frotar la superficie con compuestos especiales que contienen cemento Portland con cuarzo o corindón finamente dispersos, así como pigmentos de color si se va a crear un revestimiento decorativo. Este hormigón alcanza una resistencia a las heladas de al menos F200, una abrasión máxima de 0,02 g/cm² y una resistencia a la compresión de 110 MPa a los 28 días. El consumo de aditivo es de 5 a 7 kg por metro cuadrado. Las composiciones se venden en sacos de 25 kg y se utiliza una máquina rotativa para el rejuntado. Esta tecnología es popular en naves industriales y almacenes, pero también se utiliza en garajes privados. Tras la obra, se cortan las juntas de dilatación de la superficie y se barniza con poliuretano o epoxi, transparente o gris con inclusiones.

Si lo desea, alquilando el equipo y adquiriendo un aditivo, puede fabricar usted mismo suelos de hormigón resistentes y duraderos.

  1. Impregnaciones de acanalado
    Existen otras maneras de mejorar las características del hormigón. Una de ellas es el tratamiento con compuestos de acanalado tras la solidificación. Tras el endurecimiento, quedan en el hormigón numerosas sales de calcio sin reaccionar, que aparecen como manchas blancas y eflorescencias al exponerse a la humedad.

Para eliminar estas sales, se utilizan impregnaciones a base de fluorosilicato. Estas impregnaciones aumentan la resistencia superficial hasta en un 30 % y multiplican por diez la resistencia a la abrasión. Al interactuar con el calcio, forman fluoruro de calcio, un compuesto denso e impermeable que refuerza la estructura del hormigón. Según las reseñas, esta superficie es tan dura que resulta difícil de lijar incluso con discos de diamante.

El autor utilizó con éxito estas impregnaciones en las tapas de las vallas de hormigón para aumentar su resistencia a la humedad. Si el suelo no se barniza después de la capa superior, el tratamiento con un compuesto de estriado lo hace tan duradero que ni siquiera el caucho con tacos deja marcas.

Estas impregnaciones se pueden adquirir a proveedores de materiales químicos industriales o a empresas especializadas en suelos industriales.

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