Te encantarán estos bollitos caseros por su sabor y, además, dejarán una agradable fragancia en toda tu casa. Saben mejor que los comprados. Su corteza es mucho más crujiente y quedan increíblemente suaves y esponjosos. La gran ventaja es que puedes personalizarlos a tu gusto. Puedes espolvorearlos con semillas de amapola, semillas de sésamo, sal o dejarlos sin espolvorear. Incluso un principiante puede prepararlos.
Solo necesitas unos pocos ingredientes básicos y un poco de tiempo. Son perfectos para el desayuno, la cena o la merienda. No tienes que depender de una tienda ni de una panadería. Su aroma es incomparable con el de cualquier pastelería comercial.
Ingredientes
- 500 g de harina común
- 300 ml de agua
- 7 g de levadura seca
- 2 cucharaditas de sal
- 1 cucharadita de azúcar
- 2 cucharaditas de aceite
- semillas para espolvorear (amapola, sésamo, comino)
Procedimiento
- En un bol, combine el agua, la levadura y el azúcar. Remueva y deje reposar 10 minutos para activar la levadura. Añada la harina, la sal y el aceite, y amase hasta obtener una masa suave.
- Cubre la masa con un paño y déjala reposar de 45 a 60 minutos. Debería duplicar su tamaño. Divídela en 8 o 10 porciones. Forma bollitos con la masa y colócalos en una bandeja para hornear forrada con papel vegetal.
- Déjalos reposar otros 20 minutos. Pincélalos con agua o huevo y espolvoréalos con semillas al gusto. Hornea de 15 a 20 minutos a 200 grados. Los panecillos deberían dorarse durante el horneado.
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