Ingredientes:
4 dientes de ajo
100 ml de leche (puede ser entera o descremada)
200 ml de aceite (de girasol o mezcla, neutro)
Jugo de ½ limón
Sal a gusto
Opcional: perejil picado y un poquito de ají molido para decorar (como en la foto)
Paso a paso:
Pelá los ajos y cortalos en trocitos. Si querés un sabor más suave, podés blanquearlos un par de minutos en agua caliente.
En un vaso de mixer (o licuadora), poné la leche, los ajos, el jugo de limón y una pizca de sal.
Empezá a licuar o mixear, y de a poco andá agregando el aceite en forma de hilo fino.
En pocos segundos, vas a ver cómo se emulsiona y se transforma en una crema espesa y suave.
Probá de sal y ajustá si hace falta. Si te gusta, podés sumar un poquito de perejil picado y ají molido como decoración final. ¡Queda vistosa y riquísima!
Consejito: guardala en un frasquito limpio en la heladera. Dura unos 5 días. Siempre que esté bien tapada y refrigerada.