🔥 1. Agua abundante y salada
- Usa al menos 1 litro de agua por cada 100 g de pasta.
- Añade sal cuando el agua hierva: debe saber “como el mar”.
⏱️ 2. Cocción al dente
- Sigue el tiempo del paquete, pero prueba 1 minuto antes.
- La pasta debe tener un ligero centro firme.
🚫 3. No enjuagues la pasta
- El almidón ayuda a que la salsa se adhiera mejor.
- Solo enjuaga si la usarás en ensaladas frías.
🍳 4. Salsa y pasta se mezclan caliente
- Junta la pasta con la salsa en la sartén, no en el plato.
- Añade un poco del agua de cocción para ligar todo.
🧈 5. Un toque final de mantequilla o aceite
- Realza el sabor y da brillo.
- También puedes añadir queso rallado o hierbas frescas.
💡 Bonus tip: Guarda un poco del agua de cocción – ¡es oro líquido para ajustar la textura de la salsa!
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