Preparar rebanadas de leche Kinder caseras no es nada complicado. La combinación de una esponjosa base de cacao y una ligera crema de leche encantará a todos. Solo tienes que hornear la base y preparar una ligera crema de requesón. Obtendrás un postre esponjoso y suave. Es perfecto para un café por la tarde o para una visita inesperada.
La gran ventaja de las rebanadas de leche caseras es que puedes variarlas a tu gusto. Puedes añadir miel o trocitos de chocolate. Gracias a esto, nunca te cansarás de este postre. Se conservan varios días en el refrigerador.
Cuerpo
- 1 taza de harina semigruesa
- 1 taza de azúcar granulada
- 1/2 polvo de hornear
- 2 cucharadas de cacao
- 1/2 taza de aceite
- 4 huevos
Crema
- 250 g de requesón
- 250 ml de nata para montar
- 3 cucharadas de azúcar en polvo
- 1 azúcar de vainilla
Procedimiento
- Batir los huevos y el azúcar hasta que estén espumosos y añadir el aceite. Mezclar la harina con la levadura química y el cacao. Incorporar a la mezcla de huevo. Extender la mezcla en una bandeja de horno forrada con papel vegetal. Hornear durante 15 minutos a 180 grados.
- Batir la nata hasta que esté firme. Batir a velocidad media y aumentar gradualmente la velocidad. En otro bol, mezclar el requesón, el azúcar glas y el azúcar vainillado. Incorporar la nata montada.
- Corte el pastel horneado en dos mitades. Unte la crema en una mitad y cúbrala con la otra. Presione ligeramente y refrigere durante al menos 2 horas para que cuaje.
¡Comparte esta receta de esponjosas rebanadas de leche Kinder caseras con tus amigos! ¡Seguro que también las disfrutarán!