Este postre te llamará la atención a primera vista por su diseño ondulado. Las olas del Danubio son uno de los postres que la mayoría recordamos de la infancia. Su nombre proviene de la combinación de masa clara y oscura, en la que se prensan cerezas en compota o guindas. Tras hornear la masa, una crema pastelera le aporta un sabor delicado.
El glaseado de chocolate le aporta elegancia al postre. Es ideal para casi cualquier ocasión . Puedes servirlo como detalle para tus invitados. Prepara un café por la tarde y disfruta de este postre.
Masa
- 300 g de harina semigruesa
- 200 g de azúcar extrafino
- 250 g de mantequilla ablandada
- 1 paquete de azúcar de vainilla
- 1 polvo para hornear
- 4 huevos
- 100 ml de leche
- 2 cucharadas de cacao
- 100g de compota de guindas o cerezas
Crema
- 250 g de mantequilla
- 250 ml de leche
- 1 pudín de vainilla
- 2-3 cucharadas de azúcar
Vidriado
- 100 g de chocolate para cocinar
- 2 cucharadas de mantequilla
Procedimiento
- En un bol, bate la mantequilla, el azúcar y el azúcar de vainilla hasta que esté espumosa. Incorpora los huevos poco a poco. Agrega la harina, mezclada con la levadura química, y la leche. Divide la masa en dos mitades.
- Vierta la primera mitad en una bandeja para hornear engrasada y enharinada. Añada cacao a la segunda mitad y vierta la masa ligera sobre ella. Coloque las cerezas o las guindas uniformemente encima. Presione ligeramente.
- Hornee de 30 a 35 minutos a 170 grados. Prepare la crema. Prepare el pudín con leche, polvo para pudín y azúcar, y déjelo enfriar. Bata la mantequilla hasta que esté espumosa e incorpórela al pudín poco a poco.
- Extiende la crema resultante sobre la base fría. Derrite el chocolate y la mantequilla al baño maría. Vierte el glaseado sobre la crema y extiéndela. Deja reposar en el refrigerador unas horas. Idealmente, de un día para otro.
¡Comparte esta receta de olas del Danubio con tus amigos! ¡Seguro que también la disfrutarán!