Ingredientes
– 500 g de carne de gyro (cerdo o pollo)
– 400 g de patatas
– 1 cebolla grande (cortada en aros)
– 2 dientes de ajo (picados)
– 200 g de queso rallado (p. ej., feta o Gouda)
– 250 ml de nata para montar
– 100 ml de leche
– 200 ml de salsa holandesa preparada
– 1 cucharadita de orégano seco
– Sal y pimienta al gusto
– 2 cucharadas de aceite
– Perejil fresco (picado, para decorar)
Preparación
1- Preparar las patatas: Pelar y cortar en rodajas finas. Hervir en agua ligeramente salada durante unos 5 minutos, escurrir y reservar.
2- Dorar la carne de gyro: Calentar el aceite en una sartén grande. Dorar los aros de cebolla y el ajo picado hasta que estén transparentes. Añade la carne de gyro y cocina hasta que esté bien dorada. Sazona con orégano, sal y pimienta.
3- Prepara la mezcla de crema: En un bol, mezcla la crema, la leche y la salsa holandesa preparada. Sazona con sal y pimienta al gusto.
4- Coloca la cazuela en capas: Engrasa una cazuela. Coloca una capa de rodajas de patata en el fondo, seguida de una capa de carne de gyro. Continúa colocando las capas hasta que se acaben todos los ingredientes. Vierte la mezcla de crema uniformemente sobre la cazuela.
5- Espolvorea con queso: Espolvorea el queso rallado uniformemente sobre la cazuela. Introduce la cazuela en el horno precalentado a 180 °C (calor superior/inferior) y hornea durante aproximadamente 30-35 minutos, hasta que el queso esté dorado y crujiente.
6- Sirve: Retira la cazuela del horno, espolvorea con perejil fresco y sirve caliente. Consejo: – Para darle un toque especial, puedes añadir pimientos o aceitunas picadas a la cazuela.