Este bollo de yogur es deliciosamente esponjoso y suave. Combina una preparación sencilla con un sabor delicioso. El yogur le da a la masa suavidad y tersura. La fruta aporta un contraste agridulce. Las migas de mantequilla le dan un toque crujiente. Todo esto crea una armonía de sabor perfecta. Puedes adaptar la receta a tu gusto.
Puedes añadir fruta al pan según la temporada. Puedes añadir arándanos, fresas, albaricoques o ciruelas. El resultado es un postre suave y se deshace en la boca. Ideal para acompañar un café o té por la tarde.
Ingredientes
- 250 g de harina semigruesa
- 200 g de yogur natural
- 150 g de azúcar extrafino
- 100 ml de aceite
- 2 huevos
- 1 polvo para hornear
- 1 azúcar de vainilla
- una pizca de sal
- 300-400 g de fruta
Miga
- 80 g de harina semigruesa
- 50 g de mantequilla
- 50 g de azúcar
Procedimiento
- Batir los huevos, el azúcar y el azúcar de vainilla hasta que estén espumosos. Añadir el yogur y el aceite y mezclar bien. Mezclar la harina con la levadura química y una pizca de sal, y añadir a la mezcla.
- Mezclar ligeramente hasta obtener una mezcla homogénea. Forrar una bandeja para hornear con papel vegetal o engrasarla. Debe tener un tamaño aproximado de 30×20 cm. Verter la masa sobre la bandeja y distribuir la fruta uniformemente.
- Prepara la cobertura crujiente. Pon la harina, la mantequilla y el azúcar en un bol. Mezcla con las manos hasta obtener una masa ligera. Espolvorea el panecillo con la cobertura crujiente. Hornea de 35 a 45 minutos a 180 grados. La superficie debe estar dorada.
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