Un clásico de aprovechamiento: se hace con pan duro o viejo, leche, azúcar y huevo.
Sabe increíble y cuesta poquísimo 😋
🧾 Ingredientes (para 6 porciones aprox.)
5 rebanadas de pan duro o sobrante (unas 200 g)
500 ml (2 tazas) de leche
3 cucharadas de azúcar (ajusta al gusto)
2 huevos
1 cucharadita de esencia de vainilla (opcional)
Caramelo (puedes hacerlo con 3 cucharadas de azúcar + 1 cucharada de agua)
💡 Opcionales económicos: pasas, ralladura de limón o canela para darle más aroma.
🔧 Preparación
Prepara el caramelo:
En una sartén, derrite el azúcar con el agua hasta que tome color dorado. Viértelo en el molde donde vas a hornear el budín y cubre bien el fondo.
Hidrata el pan:
Corta el pan en trozos y ponlo en un bol. Añade la leche caliente y deja reposar 10 minutos hasta que se ablande.
Haz la mezcla:
Agrega los huevos, el azúcar y la vainilla. Mezcla todo bien (puedes aplastar un poco el pan con un tenedor).
Hornea:
Vierte la mezcla sobre el molde acaramelado.
Hornea a 180 °C (350 °F) durante 40–45 minutos, o hasta que al pincharlo con un cuchillo, salga limpio.
Deja enfriar y desmolda.
Se puede comer frío o a temperatura ambiente — ¡queda cremoso por dentro y con sabor a infancia! 🍮
💸 Tips para hacerlo aún más económico
Usa pan viejo, medialunas o bollos que te hayan sobrado.
Si no tienes horno, puedes hacerlo a baño María sobre hornalla o en olla tapada.
Se conserva bien en la heladera hasta 3 días.