Galletas marroquíes suaves como las de la abuela: delicadas y flexibles.

Los Marokánky son uno de esos dulces navideños que, gracias a su sabor único, se disfrutan durante todo el año. Son pastelitos delicados pero a la vez suaves, rellenos de almendras, fruta confitada y chocolate. A primera vista, su preparación puede parecer complicada, pero en realidad es muy sencilla y la puede hacer incluso un principiante. Además, puedes adaptarlos a tu gusto.

No se deshacen y se mantienen suaves incluso después de varios días. La clave está en la cantidad justa de crema y un horneado corto, gracias al cual conservan su suavidad. Son ideales no solo para la mesa festiva, sino también como un dulce postre para acompañar el café de la tarde.

Ingredientes

  • 100 ml de crema para batir
  • 100 g de sémola de azúcar
  • 30 g de mantequilla
  • 40 g de harina común
  • 100 g de almendras picadas
  • 80 g de fruta confitada
  • 100 g de chocolate negro para untar

Procedimiento

  1. Calienta la nata, la mantequilla y el azúcar en una cacerola. Remueve hasta que el azúcar se disuelva y la mezcla empiece a burbujear ligeramente. Añade la harina y cocina a fuego lento hasta que la mezcla espese.
  2. Retirar del fuego. Incorporar las almendras y la fruta confitada. Dejar enfriar un poco. Colocar pequeñas porciones sobre una bandeja de horno forrada con papel de hornear y extenderlas formando tortitas.
  3. Hornea durante 10-12 minutos a 160 grados. Después de sacar del horno, deja enfriar por completo. Derrite el chocolate al baño maría. Unta el chocolate en la base de cada marroquí. Deja que se endurezca sobre una rejilla o papel de horno.

¡Comparte esta receta de crepes marroquíes suaves como las de tu abuela con tus amigos! ¡Seguro que también les encantará! 

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