Mermelada casera

Ingredientes:

900 g de fresas frescas (sin tallo y troceadas)
300 g de azúcar (ajustar al gusto)
2 cucharadas de zumo de limón
1 cucharadita de ralladura de limón
1 cucharadita de extracto de vainilla

Lavar, quitar el tallo y trocear las fresas. En una cacerola a fuego medio, combinar las fresas, el azúcar y el zumo de limón. Remover de vez en cuando hasta que la fruta se ablande. Bajar el fuego y cocinar a fuego lento durante 25-30 minutos, removiendo ocasionalmente. La mermelada espesará al cocinarse.

Para comprobar si está lista, colocar una cucharadita en un plato frío. Si cuaja y no se escurre, está lista.

Para una consistencia más suave, machacar con un machacador de patatas o una batidora de mano. Dejar enfriar la mermelada y luego transferirla a un tarro esterilizado. Conservar en el frigorífico hasta 3 semanas o congelar para una conservación más prolongada.

Mermelada de Frambuesa

INGREDIENTES

250 g de frambuesas frescas o congeladas

150-200 g de azúcar (ajustar al gusto)

1 cucharada de zumo de limón (equilibra el dulzor y conserva la frescura)

1 cucharadita de ralladura de limón (opcional, para mayor frescura)

½ cucharadita de extracto de vainilla (opcional, para un sabor más intenso)

PREPARACIÓN:

Lavar las frambuesas y machacarlas ligeramente con un tenedor para una mermelada con trozos. En una cacerola a fuego medio, combinar las frambuesas, el azúcar y el zumo de limón. Remover ocasionalmente hasta que el azúcar se disuelva y las frambuesas se deshagan. Bajar el fuego y cocinar a fuego lento durante 10-15 minutos, hasta que la mermelada espese.

Para comprobar si está lista, colocar una cucharadita en un plato frío. Si cuaja sin escurrirse, está lista. Para una consistencia suave, retirar las semillas colándola con un colador de malla fina. Dejar enfriar, transferir a un frasco esterilizado y guardar en el refrigerador hasta por 3 semanas o congelar.

Mermelada de arándanos

INGREDIENTES:

250 g de arándanos frescos o congelados
150 g de azúcar
1 cucharada de jugo de limón
1 cucharadita de ralladura de limón
½ cucharadita de extracto de vainilla
1 cucharada de maicena + 1 cucharada de agua (opcional, para una consistencia más espesa)

INSTRUCCIONES:

En una cacerola mediana, combinar los arándanos, el azúcar y el jugo de limón. Calentar a fuego medio, revolviendo ocasionalmente, hasta que los arándanos revienten y suelten su jugo (aproximadamente 5-7 minutos). Con un tenedor o un machacador de papas, triturar los arándanos hasta obtener la consistencia deseada (con trozos o suave).

Cocer a fuego lento durante 10 minutos más, revolviendo ocasionalmente. Para una mermelada más espesa, mezclar la maicena con agua e incorporarla a la mezcla. Cocinar a fuego lento durante 2-3 minutos más, o hasta que espese. Retirar del fuego y agregar el extracto de vainilla y la ralladura de limón.

Dejar enfriar completamente y luego transferir a un frasco. Conservar en el refrigerador hasta por 2 semanas o en frascos esterilizados.

Mermelada de Durazno

INGREDIENTES:

4 tazas (aprox. 800 g) de duraznos frescos (pelados, sin hueso y picados)
300 g de azúcar (ajustar al gusto)
2 cucharadas de jugo de limón (para conservar la frescura)
1 cucharadita de ralladura de limón (opcional, para mayor frescura)
½ cucharadita de extracto de vainilla (opcional, para un sabor más intenso)
½ cucharadita de canela (opcional, para un toque cálido)

INSTRUCCIONES:

Pelar, deshuesar y picar los duraznos en trozos pequeños. En una cacerola a fuego medio, combinar los duraznos, el azúcar y el jugo de limón. Remover ocasionalmente mientras la fruta suelta su jugo. Reducir el fuego y cocinar a fuego lento durante 20-30 minutos, o hasta que espese.

Para una mermelada con trozos, usar un machacador de papas; para una consistencia suave, usar una batidora de mano. Para comprobar si está lista, coloca una cucharadita en un plato frío; si la mermelada cuaja, está lista.

Déjala enfriar, pásala a un frasco esterilizado y guárdala en el refrigerador hasta por 3 semanas o congélala.

¡Que la disfrutes!

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