Las lasconky caseras son un postre que parece un pastel. El secreto de su elaboración reside en el secado lento de la masa, suave como la nieve, y en la delicada crema de nueces que la une. Son esponjosas, frágiles y delicadas. La combinación de sabores y texturas crea una armonía perfecta. Son ideales para una mesa festiva o para disfrutar como postre dominical con el café.
Puedes rociarlas con aceite para darles la clásica forma ovalada o usar tiras sencillas. Solo mantén una temperatura baja y déjalas secar con paciencia. El resultado serán unas lasconky tiernas y deliciosas que se deshacen en la boca. Incluso un principiante puede prepararlas.
Masa
4 claras de huevo
200 g de sémola de azúcar
120 g de nueces molidas
1 cucharadita de azúcar de vainilla
Una pizca de sal
Crema de nueces
150 g de mantequilla
80 g de azúcar glas
60 g de nueces molidas
1-2 cucharadas de crema de leche
Procedimiento
Batir las claras con una pizca de sal hasta que estén espumosas. Añadir el azúcar, una cucharada a la vez, y batir durante 5-7 minutos hasta que se formen picos firmes. Incorporar las nueces molidas y el azúcar de vainilla. Colocar la mezcla en una manga pastelera con boquilla lisa o dentada.
Rociar con aceite en aerosol óvalos o tiras del mismo tamaño sobre una bandeja de horno cubierta con papel de hornear. Hornear durante 20 minutos a 120 grados. Luego, reducir la temperatura a 90-100 grados y hornear durante otros 35-45 minutos. Dejar enfriar.
Batir la mantequilla hasta que esté espumosa e incorporar gradualmente el azúcar glas y las nueces. Si es necesario, alisar con crema de leche. Combinar los ingredientes con la crema batida. Deja reposar en el refrigerador durante al menos 2-3 horas.
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