Ingredientes
Para la masa:
500 g de harina de trigo (aprox. 4 tazas)
80 g de azúcar (½ taza)
7 g de levadura seca (1 sobre) o 20 g de levadura fresca
1 cucharadita de sal
2 huevos
200 ml de leche tibia (¾ taza + 1 cda)
60 g de mantequilla (4 cucharadas), derretida
1 cucharadita de esencia de vainilla
Aceite vegetal (para freír)
Para el glaseado clásico:
200 g de azúcar glass (1½ tazas)
3 cucharadas de leche
½ cucharadita de esencia de vainilla
Para el glaseado clásico:
200 g de azúcar glass (1½ tazas)
3 cucharadas de leche
½ cucharadita de esencia de vainilla
Preparación
En un vaso, mezcla la leche tibia (no caliente) con una cucharadita de azúcar y la levadura.
Deja reposar 10 minutos hasta que espume.
En un bol grande, mezcla la harina, el azúcar y la sal.
Añade los huevos, la vainilla, la mantequilla derretida y la mezcla de levadura.
Amasa durante 8–10 minutos (a mano o con batidora de gancho) hasta obtener una masa suave y elástica.
Si está muy pegajosa, añade un poco más de harina, pero sin pasarte.
Cubre la masa con un paño o plástico y deja reposar 1 hora o hasta que duplique su tamaño.
Estira la masa a 1–1.5 cm de grosor.
Corta las donas con un cortador redondo (unos 8–9 cm) y un cortador más pequeño para el centro.
Colócalas en una bandeja con papel encerado y cúbrelas.
Deja reposar 30–40 minutos más.
Calienta aceite a 170–180 °C (fuego medio).
Fríe las donas 30–40 segundos por lado, hasta que estén doradas.
Escúrrelas sobre papel absorbente.
Mezcla el azúcar glass, la leche y la vainilla hasta obtener un glaseado suave.
Sumerge cada dona caliente (o tibia) en el glaseado y colócalas sobre una rejilla para que se fijen.