Los círculos de miel se encuentran entre los postres más delicados que se ablandan maravillosamente tras madurar. La miel les da un sabor a caramelo. El relleno se compone de dos partes. La crema batida le da suavidad y flexibilidad. Los círculos se hornean brevemente, justo hasta que estén ligeramente dorados. La masa, gracias a la miel, no se pega y se combina muy bien con ella.
Solo dejan una capa de polvo en la mesa. Este postre combina a la perfección con un café o té por la tarde. Verás que le encantará a toda la familia. Su preparación es muy sencilla. Incluso un principiante puede prepararlos.
Masa
- 400 g de harina común
- 130 g de azúcar en polvo
- 3 cucharadas de miel
- 2 huevos
- 1 cucharadita de bicarbonato de sodio
- una pizca de sal
Natilla
- 400 ml de leche
- 1 polvo de pudín de vainilla
- 120 g de azúcar en polvo
- 150 g de mantequilla
Crema batida
- 250 ml de nata para montar
- 1-2 cucharadas de azúcar en polvo
- 1 endurecedor de crema batida
Procedimiento
- Batir la mantequilla y el azúcar y añadir el huevo. Incorporar la harina y el bicarbonato. Formar una masa y dejarla enfriar en el frigorífico de 30 a 60 minutos. Extender la masa a 3 mm de grosor y cortar círculos.
- Hornee de 7 a 9 minutos a 180 grados. Deje enfriar. Prepare un pudín espeso con azúcar y deje enfriar. Bata la mantequilla e incorpórela gradualmente al pudín.
- Batir la nata con el azúcar glas y el endurecedor. Extender un poco de nata y crema batida sobre los círculos y mezclarlos. Refrigerar para ablandar los círculos.
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