La magia de los dumplings de kéfir reside en su simplicidad. No necesitas ingredientes complicados ni horas en la cocina para prepararlos. Con unos pocos ingredientes básicos, crearás al instante un dumpling suave y esponjoso que llenará tu casa de aroma. El kéfir le da a este postre su sabor único.
La masa es deliciosamente suave y no se seca tan rápido como otros pasteles. El kéfir permite que el bollo salga sin mucho esfuerzo. Esta receta es ideal para principiantes. Puedes hornearlo tal cual o cubrirlo con glaseado de chocolate y añadir fruta o cacao. Quedará delicioso con un café por la tarde.
Ingredientes
2 tazas de harina semigrasa
1 taza de azúcar granulada
1 taza de kéfir
1/2 taza de aceite
2 huevos
2 cucharadas de cacao
1 polvo para hornear
1 azúcar de vainilla
Procedimiento
En un bol, mezcla el aceite, el kéfir, los huevos, el azúcar de vainilla y el azúcar granulada. Mezcla todo bien con una batidora de varillas. Debe quedar una mezcla líquida y homogénea. Mezcla la harina con la levadura química y el cacao.
Incorpora poco a poco la mezcla seca a la líquida. Mezcla con una batidora o a baja velocidad. Prepara una bandeja o fuente para hornear de unos 20×30 cm y cúbrela con papel de horno.
Vierte la masa en el molde y extiéndela uniformemente. Hornea de 30 a 35 minutos a 180 grados. Pincha con un palillo; si sale seco, el bollo está listo. Espolvorea con azúcar glas o glaseado de chocolate.
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