¡Una receta con más de un siglo de tradición, un panecillo ligero y nutritivo para el estómago! 🍞✨
Ingredientes para la sartén:
160 g (1½ tazas) de copos de avena
1 cucharadita de polvo para hornear
sal un gusto
⅓ taza de semillas de lino
2 huevos
1 taza de yogur líquido natural
2 cucharadas de aceite de oliva
Preparación:
Triturar la avena en una licuadora hasta obtener una harina fina. En un recipiente, combina la avena molida con el polvo para hornear, la sal, las semillas de lino, los huevos, el yogur y el aceite. Mezclar bien hasta que la masa esté uniforme. Todo este proceso no lleva más de cinco minutos.
Dejar reposar 10 minutos. Engrasa un molde con un poco de aceite y espolvorea semillas de lino en la base. Verter la masa, alisar la superficie y hornear en horno precalentado a 180 °C durante 40-50 minutos, hasta que la sartén esté dorada. Dejar enfriar antes de cortar.
Salsa cremosa para acompañar:
100 g (½ taza) de queso fresco tipo cottage
2 cucharadas (30 g) de yogur griego espeso
1 diente de ajo
Unas ceboletas finamente picadas
un puñado de nueces
Unas gotas de jugo de lón
Sal y pimienta negra al gusto
1 pepino exprimido (su jugo)
Aplana el queso con un tenedor y mézclalo con el yogur hasta obtener una crema suave. Incorpora el ajo, el cebollino, las nueces, el jugo de limón, el jugo de pepino, la sal y la pimienta. Revolver bien hasta lograr una textura cremosa y fresca.
Resultado final:
El pan queda suave y esponjoso por dentro, con una corteza fina y crujiente. Combina perfectamente con una salsa ligera y refrescante.