Los muffins bávaros son unas esponjosas empanadas tipo rosquilla con un agujero en el centro. Se pueden rellenar con mermelada, mermelada de naranja o crema de queso. Tienen el miso sabor que los de la abuela. Son perfecto como postre después de la comida del domingo. Su magia reside en la masa de levadura, que queda ligera y esponjosa tras la fritura. Gracias a su forma hueca, son muy fáciles de rellenar.
Puedes servirlo solo o con una cucharada de nata montada. La preparación es muy sencilla. Incluso un principiante puede hacerlos. Simplemente deja crecer la masa, corta círculos y fríelos con cuidado hasta que estén dorados. Puedes decorarlos a tu gusto.
Ingredientes
500 g de harina semigruesa
250 mililitros de leche
60 g de mantequilla blanda
40 g de azúcar de sémola
20 gramos de levadura
1 huevo
1 yema de huevo
una pizca de sal
aceite de manteca de cerdo para freír
Procedimiento
Mezclar una cucharadita de azúcar y levadura con un poco de leche. Espere de 10 a 15 minutos hasta que la levadura haya subido. Mezclar la harina con el resto del azúcar y la sal. Incorpora la levadura, el huevo, la yema, la mantequilla y el resto de la leche.
Amasar la masa hasta obtener una masa suave y homogénea. Tapar y dejar reposar de 45 a 60 minutos. Debe duplicarse en tamaño. Extienda la masa a 1-1,5 cm de grosor y corte círculos.
Colóquelos en una bandeja para hornear y déjelos reposar otros 15 minutos. Haz un pequeño agujero en el centro de cada círculo. Caliente el aceite o la manteca en una sartén profunda a fuego medio.
Freír los muffins con la base hacia abajo durante 1 o 2 minutos. Luego, dele la vuelta y fríalos menos tiempo por el otro lado. Rellénelos con mermelada. Sírvalos solos o con crema batida y fruta.
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