Ingredientes:
500 g de harina de fuerza
100 g de azúcar
2 huevos
100 ml de leche entera
80 g de mantequilla sin sal (a temperatura ambiente)
25 g de levadura fresca (o 7 g de levadura seca)
Ralladura de 1 naranja
Ralladura de 1 limón
2 cucharadas de agua de azahar
1 pizca de sal
1 huevo extra (para barnizar)
Fruta escarchada roja y verde (al gusto)
Almendras laminadas (al gusto)
Azúcar humedecida (azúcar con unas gotas de agua o agua de azahar)
Nata montada para rellenar (opcional)
1 figurita y 1 haba seca (opcional)
Preparación:
- Disuelve la levadura en la leche tibia (no caliente) con una cucharadita del azúcar y deja reposar 10 minutos hasta que espume, lo que indica que la levadura está activa.
- En un bol grande mezcla la harina, el resto del azúcar, la sal y las ralladuras de naranja y limón, procurando distribuir bien los aromas desde el inicio.
- Añade los huevos, el agua de azahar y la mezcla de leche con levadura, y comienza a integrar hasta formar una masa pegajosa.
- Amasa durante 8–10 minutos hasta que la masa esté más elástica y luego incorpora la mantequilla poco a poco, amasando hasta que quede lisa y suave (si se pega, evita añadir harina extra y sigue amasando).
- Forma una bola, colócala en un bol ligeramente engrasado, cúbrela y deja fermentar en un lugar cálido 1½–2 horas hasta que doble su tamaño.
- Desgasifica la masa suavemente, introduce la figurita y el haba si los usas, forma un aro grande, colócalo en una bandeja con papel de horno y deja levar nuevamente 45–60 minutos.
- Precalienta el horno a 180 °C, barniza el roscón con huevo batido con cuidado de no pincharlo y decora con fruta escarchada, almendras laminadas y azúcar humedecida.
- Hornea durante 20–25 minutos hasta que esté bien dorado, cubriendo ligeramente con papel de aluminio si se dora demasiado rápido.
- Deja enfriar completamente sobre una rejilla antes de cortar, ya que caliente puede perder humedad y apelmazarse.
- Si lo deseas relleno, corta el roscón horizontalmente una vez frío y rellena con nata montada justo antes de servir para que conserve su frescura.