Ingredientes:
300 g de maicena
200 g de harina de trigo (0000 o todo uso)
200 g de mantequilla a temperatura ambiente
150 g de azúcar glas (impalpable)
2 yemas de huevo
1 cucharadita de esencia de vainilla
1 cucharadita de polvo de hornear
Ralladura fina de 1 limón (opcional)
Dulce de leche repostero (cantidad necesaria para rellenar)
Coco rallado (cantidad necesaria para rebozar)
Preparación:
- En un bowl grande bate la mantequilla con el azúcar glas hasta obtener una crema suave y pálida, asegurándote de que no queden grumos para lograr galletas más delicadas.
- Incorpora las yemas, la vainilla y la ralladura de limón (si usas) y mezcla hasta integrar completamente sin sobrebatir.
- Tamiza la maicena, la harina y el polvo de hornear, agréguelos de a poco a la mezcla y une con espátula o manos hasta formar una masa blanda que no se pegue (si está muy seca añade apenas una cucharadita de leche).
- Envuelve la masa en film y llévala al refrigerador por 20–30 minutos para que tome firmeza y sea más fácil de estirar sin romperse.
- Estira la masa sobre la mesada ligeramente enharinada hasta 5–7 mm de espesor y corta discos de unos 4–5 cm, procurando no amasar demasiado los recortes para que no queden duros.
- Coloca las tapitas en una placa con papel manteca y hornéalas a 170 °C durante 10–12 minutos, cuidando que no se doren ya que deben quedar pálidas y tiernas.
- Retira del horno y deja enfriar completamente antes de manipularlas, ya que calientes son muy frágiles y pueden quebrarse.
- Rellena una tapita con abundante dulce de leche, cubre con otra presionando suavemente y pasa los bordes por coco rallado para un acabado clásico y prolijo.
- Deja reposar los alfajores al menos 1 hora antes de consumir para que se asienten los sabores y la textura quede aún más suave.