Los escalopes holandeses son un plato básico de nuestra gastronomía y mucha gente los asocia con la comida del domingo. Son un plato puramente checo, aunque su nombre podría hacer pensar que provienen de los Países Bajos. Esta receta lleva décadas en nuestros hogares. El plato se basa en carne picada, aderezada con queso rallado.
Son populares principalmente por su fácil preparación y su intenso sabor. A diferencia del clásico escalope frito, no es necesario machacar la carne. Existen muchas variantes. Algunos le añaden cebolla, otros ajo. También se puede añadir una mayor cantidad de queso.
Ingredientes
- 500 g de carne de cerdo picada
- 100 g de queso duro
- 1 huevo
- 50 ml de leche
- 2 dientes de ajo
- sal y pimienta
- aceite para freír
Para envolver
- 2 huevos
- harina común
- pan rallado
Procedimiento
- Coloque la carne picada en un bol y añada el huevo, la leche, el queso rallado, el ajo machacado, la sal y la pimienta. Mezcle bien todos los ingredientes hasta obtener una mezcla suave y uniforme.
- Forme la mezcla en croquetas planas de aproximadamente 1-1,5 cm de grosor. Prepare una mezcla de tres capas: harina, huevo y pan rallado. Reboce las croquetas en harina, huevo y, finalmente, en pan rallado.
- Calienta el aceite en una sartén y fríe las chuletas a fuego medio hasta que estén doradas por ambos lados. De 4 a 5 minutos por cada lado. Deja escurrir las chuletas sobre papel absorbente.
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