Un pastel de requesón es uno de esos postres que te encantarán desde el primer bocado. Es sencillo, rápido y no requiere pesaje complicado. Además, gracias a la taza medidora, es ideal para principiantes. Solo necesitas unos pocos ingredientes básicos que ya tienes en casa y el resultado siempre es una garantía. La gran ventaja de la receta es su variedad. Puedes sustituir las mandarinas por otras frutas.
La combinación de masa suave y flexible con requesón cremoso y mandarinas crea una armonía perfecta de sabores. El pan no es excesivamente dulce, es ligero y es ideal como postre para acompañar un café por la tarde o como un dulce postre después de la comida del domingo.
Masa
- 2 tazas de harina semigruesa
- 1 taza de azúcar granulada
- 1 taza de leche
- 1/2 taza de aceite
- 1 polvo para hornear
- 3 huevos
Capa de queso
- 1 bote de requesón entero
- 1 huevo
- azúcar en polvo al gusto
- ralladura de limón (opcional)
Fruta
- mandarinas
Procedimiento
- Pon los huevos, el azúcar, la leche y el aceite en un bol grande. Mezcla brevemente y añade la harina común mezclada con la levadura química. Forma una masa suave y semilíquida.
- Forre una bandeja para hornear con papel vegetal o engrásela y espolvoréela con harina. Vierta la masa uniformemente sobre la bandeja. En un bol, mezcle el requesón, los huevos, el azúcar glas y la ralladura de limón.
- Vierta la mezcla de cuajada sobre la masa. Extienda las mandarinas uniformemente sobre la superficie y presiónelas ligeramente contra la masa. Hornee durante 20-25 minutos a 180 grados. Deje enfriar y espolvoree con azúcar glas.
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