El pastel de manzana de Linz es uno de los postres tradicionales de nuestra gastronomía. La combinación de masa suave y relleno de manzana crea una armonía perfecta de sabores. Es ideal para ocasiones festivas o como postre para acompañar el café del domingo . Las manzanas aportan suavidad y jugosidad al postre, y la masa crujiente crea un agradable contraste. Este postre se ha horneado durante generaciones.
Cada persona prepara el pastel Linz de forma ligeramente diferente. Hay quien le añade pasas o nueces. Puedes adaptarlo fácilmente a tu gusto y a lo que tengas en casa. Su preparación es sencilla y no requiere procedimientos complicados.
Masa
- 400 g de harina común
- 250 g de mantequilla
- 150 g de azúcar en polvo
- 1 polvo para hornear
- 2 yemas de huevo
- una pizca de sal
Relleno
- 1 kg de manzanas
- 100 g de azúcar
- 1 cucharadita de canela
Procedimiento
- En un bol, mezcla la harina, la levadura, la sal, la mantequilla y las yemas de huevo. Amasa una masa suave. Divídela en dos partes y déjala reposar en el refrigerador durante 30 minutos.
- Ralla las manzanas gruesas y retira el exceso de jugo. Mézclalas con el azúcar y la canela. Extiende la mitad de la masa y colócala en una bandeja para hornear forrada con papel vegetal.
- Coloque el relleno de manzana sobre la masa. Extienda la otra mitad de la masa y colóquela encima. Hornee durante 30-35 minutos a 180 grados. Después de enfriar, espolvoree con azúcar glas.
¡Comparte esta receta de un delicado pastel de manzana Linz con tus amigos! ¡Seguro que también lo disfrutarán!