El aroma de los panecillos caseros tiene una magia especial que no encontrarás en los comprados. No hay nada mejor que el aroma de pasteles recién horneados impregnando tu casa. Además, no son complicados de hacer. Solo necesitas unos pocos ingredientes básicos y un poco de paciencia. Esta es una receta sencilla que incluso un principiante puede preparar.
Verás que una vez que pruebes los pasteles caseros , no querrás volver a los comprados. Los panecillos son suaves, esponjosos y flexibles. Solo dejan polvo en la mesa. El resultado es mucho más sabroso que los panecillos comprados.
Ingredientes
- 500 g de harina semigruesa
- 250 ml de leche tibia
- 1 cubo de levadura
- 60 g de mantequilla
- 1 cucharadita de azúcar
- 1,5 cucharaditas de sal
- huevo para pincelar
- semillas de amapola, comino o sal para espolvorear
Procedimiento
- En un bol, mezcla la leche tibia, el azúcar y desmenuza la levadura. Espera de 10 a 15 minutos para que la levadura suba. En un bol más grande, mezcla la harina y la sal. Agrega la mantequilla derretida y la levadura.
- Amasar una masa suave y no pegajosa. Tapar y dejar reposar durante 1 hora. La masa debería duplicar su tamaño. Dividir en 12 porciones. Extender en un triángulo y enrollar.
- Colóquelo en una bandeja para hornear forrada con papel vegetal. Déjelo reposar otros 20 minutos. Pinte con huevo batido y espolvoree con semillas de amapola, comino o sal. Hornee durante 15 minutos a 93 °C.
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