Ingredientes:
1 pulpo de 1.5–2 kg (o 800 g–1 kg de pulpo ya cocido)
800 g–1 kg de patatas (tipo gallega/monalisa/kennebec si tienes)
Aceite de oliva virgen extra (AOVE), al gusto (generoso)
Pimentón dulce, al gusto
Pimentón picante, al gusto (opcional)
Sal gruesa, al gusto
2–3 hojas de laurel (opcional)
Agua (la necesaria para cocer)
Preparación:
1. Si el pulpo es fresco, congélalo mínimo 24–48 h y descongélalo en la nevera para que quede más tierno (si ya está congelado o cocido, sáltate esto).
2. Lava el pulpo y, si trae “pico” (boca) y vísceras, retíralos; si es entero y grande, puedes vaciar la cabeza con cuidado o pedirlo limpio.
3. Pon a hervir una olla grande con abundante agua (sin sal) y, si quieres, añade el laurel; el agua debe cubrir bien el pulpo para que cueza parejo.
4. Cuando hierva fuerte, “asusta” el pulpo: sujétalo y mete y saca las patas 3 veces (2–3 segundos cada vez) para que la piel quede bonita y no se desprenda.
5. Introduce el pulpo por completo, baja a hervor suave y cuece 25–40 min según tamaño (orientación: ~15–20 min por kg; tip: pincha la parte más gruesa de una pata, debe entrar el palillo/cuchillo con resistencia moderada, no dura ni deshecha).
6. Apaga el fuego y deja reposar el pulpo dentro del agua 10–15 min para que se asiente y quede jugoso (si lo sacas en seco se puede endurecer).
7. Mientras reposa, cuece las patatas enteras con piel en otra olla con agua y sal 20–30 min hasta que al pincharlas estén tiernas pero no se rompan (tip: empieza con agua fría para una cocción uniforme).
8. Escurre las patatas, deja templar 5 min, pélalas y córtalas en rodajas de 1–1.5 cm; colócalas como base en un plato de madera o plato llano amplio (la madera ayuda a que el plato no “sude” tanto).
9. Saca el pulpo, deja escurrir bien 1–2 min y córtalo en rodajas de 0.5–1 cm con tijeras de cocina para que queden limpias y con buena forma (tip: si está muy blando, enfría 10 min y se corta mejor).
10. Coloca las rodajas de pulpo sobre las patatas, espolvorea sal gruesa al gusto, añade pimentón dulce y un toque de picante si quieres, y termina con un chorro generoso de AOVE (tip: no quemes el pimentón: échalo antes del aceite y usa aceite a temperatura ambiente, no caliente).
11. Sirve templado y recién aliñado para que el pulpo esté tierno y brillante; si lo preparas con antelación, guarda pulpo y patata por separado y aliña justo al momento para que no se reseque ni se ablande la patata.