Un clásico que nunca pasa de moda 💛
Cremoso, bien frío y muy fácil de preparar. Ideal para la comida familiar del domingo o para cualquier momento especial.
🧺 Ingredientes
1 caja de fresas (lavadas y picadas)
1 lata de leche condensada
1 caja de crema para batir (crema de leche)
1/2 litro de leche
2 cucharadas de fécula de maíz
1 cucharadita de vainilla (opcional)
1 paquete de galletas tipo María
Leche extra para remojar las galletas
👩🍳 Preparación paso a paso
🍶 Crema
En una cacerola, agrega la leche condensada, la leche y la fécula de maíz aún en frío.
Mezcla muy bien hasta que no queden grumos.
Lleva a fuego medio y cocina sin dejar de mover hasta que la mezcla espese y quede suave y cremosa.
Retira del fuego, incorpora la crema y la vainilla (si decides usarla).
Mezcla bien y deja reposar hasta que esté tibia.
🍓 Armado
En un refractario de vidrio, coloca una capa de galletas ligeramente remojadas en leche.
Cubre con una capa generosa de crema.
Añade una capa de fresas picadas.
Repite el procedimiento hasta terminar los ingredientes.
Finaliza con crema y fresas por encima.
👉 Si deseas, puedes decorar con chispas de chocolate o ralladura para darle un toque especial.
❄️ Reposo
Lleva el postre al refrigerador por mínimo 3 horas antes de servir.
Entre más frío esté, más delicioso queda 😍
💡 Consejos de la abuela
Remoja las galletas solo unos segundos para que no se deshagan.
Si lo prefieres más cremoso, prepara un poco más de crema.
También puedes sustituir la fresa por durazno, uva o piña.