Este pan de queso combina las mejores cualidades de una masa ligera de levadura con los sabores ácidos del feta y el kasseri. Con un toque de orégano, le da un toque mediterráneo a tu plato. Es perfecto como acompañamiento de sopas y ensaladas, como aperitivo o como plato estrella en una reunión de café.
Lo que hace que esta receta sea tan especial es su facilidad de preparación y versatilidad. Ya sea un pequeño capricho o una adición impresionante a un bufé, este pan de queso es perfecto para cualquier ocasión. Disfrútalo caliente y déjate cautivar por su aroma y sabor.
INGREDIENTES:
550 g de harina
1 taza de agua
1 cucharada de azúcar
1 cucharadita de sal
1 sobre de levadura seca activa
5 cucharadas de aceite de oliva
250 g de queso feta
120 g de queso Kasseri
Un poco de orégano
Instrucciones:
- Primero, ponga la harina, el azúcar, la sal y la levadura seca activa en un bol y mezcle bien.
Ahora agregue el agua y el aceite y amase hasta formar una masa pegajosa. Cubra la masa y déjela levar en un lugar cálido hasta que doble su tamaño.
- Mientras tanto, engrase una bandeja de horno con aceite de oliva. A continuación, desmenuce el queso y amase dos tercios del mismo con la masa levada.
- Coloque la masa en la cesta de una freidora de aire y aplánela ligeramente. Espolvoree con el queso restante y el orégano. Hornee en una freidora de aire precalentada a 180 °C durante 15-18 minutos, hasta que el queso esté dorado y la corteza crujiente.
El pan de queso sabe mejor cuando aún está caliente.