El frgál valaco es uno de los postres más populares de nuestra gastronomía. Anteriormente, se preparaba principalmente para ocasiones especiales, como bodas o grandes celebraciones familiares. La base del frgál es una masa de levadura, estirada hasta formar una fina capa, y un relleno distintivo que constituye la mayor parte del pastel. Los ingredientes más comunes eran mermelada, mermelada de pera, semillas de amapola o requesón.
Tradicionalmente, la superficie se espolvorea con migas y a menudo se unta ligeramente con mantequilla para mantenerla suave. También es típico que la masa no sea muy alta, ya que el frgál no debe parecerse a un bollo. Es ideal como postre después de la comida del domingo o para acompañar un café.
Masa
- 500 g de harina común
- 250 ml de leche
- 25 g de levadura
- 100 g de azúcar
- 2 yemas de huevo
- 100 g de mantequilla
- una pizca de sal
- relleno al gusto
Miga
- 80 g de harina
- 50 g de azúcar
- 50 g de mantequilla
Procedimiento
- Deja que la levadura fermente con parte de la leche, la levadura y un poco de azúcar. En un bol, añade la harina, el resto del azúcar, la sal, las yemas de huevo, la mantequilla derretida, la levadura fermentada y el resto de la leche.
- Mezcla todo hasta formar una masa suave y déjala reposar durante 1 hora hasta que doble su volumen. Coloca la masa levada en una bandeja para hornear forrada con papel vegetal y extiéndela formando una capa fina.
- Extiende el relleno elegido uniformemente sobre la superficie y espolvorea con las migas. Hornea durante 25-30 minutos a 180 grados hasta que el frigál esté ligeramente dorado. Después de sacarlo del horno, puedes espolvorearlo ligeramente con mantequilla.
¡Comparte esta receta de un frgál valaco sencillo como el de tu abuela con tus amigos! ¡Seguro que también lo disfrutarán!