La mini-pavlova es uno de esos postres que parecen festivos y sofisticados, pero en realidad son sorprendentemente sencillos. Un delicado corpus de nieve con una superficie crujiente, una esponjosa crema batida y fruta fresca crean el equilibrio perfecto de sabores y texturas. Este postre no solo es ideal para ocasiones festivas, sino también para disfrutar después de la comida del domingo o para acompañar el café.
Además, puedes elegir diferentes combinaciones de frutas , hierbas o salsas de frutas. Gracias a esto, una receta básica se puede variar en cada ocasión. Este postre es ideal incluso para quienes se inician en la repostería. También puedes hornear las bases con un día de antelación.
Corpus
- 3 claras de huevo
- 150 g de azúcar extrafino
- 1 cucharadita de maicena
- 1 cucharadita de jugo de limón o vinagre
Para decoración
- 200 ml de nata para montar
- fruta al gusto
Procedimiento
- Batir las claras a punto de nieve. Añadir el azúcar poco a poco, cucharada a cucharada, hasta que la mezcla esté brillante y firme. Incorporar suavemente la fécula y el zumo de limón o el vinagre.
- Coloque las galletas en montoncitos de 6 a 8 piezas en una bandeja para hornear forrada con papel vegetal. Haga un pequeño hueco en el centro de cada una. Precaliente el horno a 110 grados y hornee durante 70-80 minutos.
- Apaga el horno y deja que se enfríen dentro. Abre un poco la puerta. Antes de servir, bate la nata y pónla sobre la Pavlova. Decora con cualquier fruta. Para un sabor más intenso, puedes añadir mascarpone o vainilla a la nata.
¡Comparte esta receta de mini-pavlovas con crema batida y fruta con tus amigos! ¡ Seguro que también les encantará!