Esta receta de rodajas de melocotón en taza es uno de esos postres que ha sido apreciado por generaciones. Su encanto reside en su sencillez y en sus resultados fiables, que incluso los reposteros menos experimentados pueden lograr. Esto la convierte en la opción ideal para recibir invitados inesperados o para cuando se tiene antojo de algo dulce. Los melocotones le aportan al postre un agradable sabor afrutado.
Combinada con una delicada base de bizcocho y una ligera capa de tarta de queso, crea una armonía perfecta de sabores. También es ideal para celebraciones familiares o ocasiones festivas. Su gran ventaja es su versatilidad. Puedes adaptarla fácilmente a tu gusto y usar diferentes tipos de compota.
Masa
- 2 tazas de harina semigruesa
- 1 taza de azúcar granulada
- 1 polvo para hornear
- 1 taza de leche
- 1/2 taza de aceite
- 3 huevos
Relleno
- 2 paquetes de requesón blando
- 1 taza de crema agria
- 3-4 cucharadas de azúcar en polvo
- 1 azúcar de vainilla
Vidriado
- 1 compota de melocotón
- 1 paquete de pudín de vainilla
- 1-2 cucharadas de azúcar al gusto
Procedimiento
- Batir los huevos con el azúcar y añadir el aceite y la leche. Incorporar la harina y la levadura química hasta formar una masa suave. Verter la mezcla en una bandeja de horno y hornear durante 20-25 minutos a 180 grados.
- Deja enfriar completamente la base del pastel. Mezcla el requesón, la crema, el azúcar glas y el azúcar avainillado. Extiende la crema de requesón sobre la base fría. Deja escurrir los duraznos, córtalos y extiéndelos sobre la crema.
- Prepare el pudín de vainilla con el jugo y déjelo enfriar brevemente. Vierta el glaseado sobre los duraznos. Déjelo reposar en el refrigerador durante al menos 2-3 horas. Idealmente, de un día para otro para que las capas se adhieran.
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