Las cremas son uno de los componentes más importantes de cualquier pastel y postre. Son las que unen las capas individuales de la base y le dan al postre su suavidad. Incluso la base más sencilla puede lucir festiva y profesional gracias a la crema adecuada . Por otro lado, una crema demasiado espesa puede sobrecargar innecesariamente el postre. Al hornear en casa, lo ideal es elegir cremas de eficacia probada.
Estas cremas son ideales no solo para pasteles, sino también para panecillos, porciones o postres en vaso. Otra ventaja es la posibilidad de variaciones sencillas. Se pueden crear varias variantes a partir de una crema básica. En el artículo de hoy, presentaremos cremas con un sabor equilibrado, que mantienen su forma y que se pueden combinar con la mayoría de las bases.
Crema de mantequilla
250 g de mantequilla
150 g de azúcar en polvo
1 cucharadita de azúcar de vainilla
2-3 cucharadas de crema
Procedimiento
Deja que la mantequilla se ablande a temperatura ambiente. Bátela en un bol de 3 a 5 minutos hasta que esté ligera y esponjosa. Añade poco a poco el azúcar glas, batiendo continuamente. Añade el azúcar vainillado y la nata, cucharadas a cucharadas, hasta que la mezcla esté suave y fácil de untar.
Queso crema
250 g de requesón en tarrina
200 ml de nata para montar
80 g de azúcar en polvo
Procedimiento
Batir la nata hasta que esté semiespesa. Colocar el requesón en un bol y añadir el azúcar. Puedes añadir una cucharadita de extracto de vainilla al gusto. Mezclar brevemente hasta obtener una mezcla homogénea. Incorporar la nata montada al requesón poco a poco y con cuidado. Mezclar la nata con una espátula fina hasta que quede esponjosa.
Crema de mascarpone
250 g de mascarpone
250 ml de nata para montar
80 g de azúcar en polvo
Procedimiento
En un bol, bate la nata hasta que esté semiespesa. En otro bol, mezcla brevemente el mascarpone con el azúcar glas. Incorpora con cuidado la nata montada al mascarpone. Es recomendable usar una espátula. La nata resultante debe ser suave, ligera y mantener su forma.
Crema de París
500 ml de crema para batir
200 g de chocolate negro
1-2 cucharadas de azúcar en polvo (opcional)
Procedimiento
Calienta la nata en una cacerola justo por debajo del punto de ebullición. Agrega el chocolate picado y deja reposar de 2 a 3 minutos. Luego, remueve hasta que el chocolate se derrita por completo. Cubre la mezcla con papel aluminio y déjala enfriar en el refrigerador durante al menos 6 horas. Lo ideal es dejar la nata en el refrigerador toda la noche. Bate la mezcla fría hasta que quede esponjosa.
¡Comparte con tus amigos estas deliciosas cremas para pasteles y postres fáciles de preparar! ¡Seguro que también las disfrutarán!