Perfecta para pizza, lasaña, espagueti o cualquier antojo que quieras llevar al siguiente nivel.
Una receta rendidora, natural y muchísimo más económica que cualquier salsa comercial. Después de probarla, no vuelves atrás 😉
📝 Ingredientes (rinde aprox. 850 ml)
🍅 8 tomates bien rojos y maduros
🍅 3 dientes de ajo
🍅 1 cucharadita de perejil seco (aprox. 5 g)
🍅 1 cucharadita de tomillo seco
🍅 1 cucharadita de mejorana
🍅 2 cucharadas de orégano
🍅 2 cucharaditas de cebolla en polvo
🍅 1 cucharadita de pimienta molida
🍅 1 cucharada de vinagre blanco (15 ml aprox.)
🍅 Sal al gusto
👩🍳 Preparación paso a paso
1️⃣ Coloca los tomates en una olla con agua suficiente para cubrirlos y hiérvelos hasta que estén suaves.
2️⃣ Retíralos del agua, quítales la piel y licúalos con muy poca agua de cocción.
3️⃣ Agrega el ajo, las hierbas y las especias. Licúa hasta obtener una mezcla muy fina y homogénea. (Si tu licuadora no es muy potente, repite el proceso para que quede perfectamente integrada).
4️⃣ Vacía la salsa en una olla limpia y cocina a fuego medio durante unos 10 minutos, hasta que reduzca ligeramente y tome más cuerpo.
5️⃣ Añade sal al gusto y deja hervir unos minutos más para intensificar el sabor.
6️⃣ Retira del fuego, deja enfriar y agrega el vinagre. Este paso ayuda a conservarla naturalmente.
7️⃣ Mezcla bien y envasa en un frasco de vidrio con tapa.
✨ Tip para una salsa aún más deliciosa:
Si la quieres con más textura para pizza, sofríe un poco de ajo y cebolla finamente picados, agrega esta salsa y espolvorea un poco más de orégano. El resultado es espectacular.
💥 Resultado:
Una salsa espesa, aromática y llena de sabor casero.
Natural, rendidora y hecha por ti.