🥐Ingredientes
Para la masa de brioche:
500 g de harina de fuerza
60 g de azúcar
10 g de sal
20 g de levadura fresca (o 7 g de levadura seca)
250 ml de leche tibia
2 huevos
100 g de mantequilla a temperatura ambiente
Para el relleno:
150-200 g de chocolate negro (puedes usar chocolate con leche o incluso Nutella, según prefieras)
Para el glaseado:
1 huevo batido (para pincelar)
Azúcar glas (opcional, para decorar)
Preparación
- En un bol grande, mezcla la harina, el azúcar y la sal.
- Disuelve la levadura fresca en la leche tibia. Si usas levadura seca, mézclala directamente con la harina.
- Añade los huevos a la mezcla de harina y empieza a amasar. Poco a poco, añade la leche con levadura.
- Sigue amasando hasta que la masa comience a tomar forma. Luego, agrega la mantequilla en trozos pequeños. Es importante que la mantequilla esté a temperatura ambiente para que se integre bien en la masa.
- Amasa durante unos 10-15 minutos hasta que obtengas una masa suave y elástica.
- Cubre el bol con un paño húmedo o con papel film y deja reposar la masa en un lugar cálido durante 1-2 horas o hasta que doble su tamaño.
- Después de que la masa haya levado, colócala sobre una superficie ligeramente enharinada y desgasifícala (presiona para eliminar el aire).
- Estira la masa con un rodillo hasta formar un rectángulo grande de unos 5 mm de grosor.
- Corta la masa en triángulos alargados.
- Coloca un trozo de chocolate en la base más ancha de cada triángulo.
- Enrolla cada triángulo desde la base hacia la punta, formando los croissants. Asegúrate de que la punta quede debajo del croissant para que no se abra al hornear.
- Coloca los croissants en una bandeja de horno forrada con papel de hornear, dejando espacio entre ellos.
- Cubre los croissants con un paño limpio y déjalos reposar durante unos 45 minutos, hasta que aumenten de tamaño.
- Precalienta el horno a 180°C.
- Pincela los croissants con huevo batido para que queden dorados y brillantes.
- Hornea durante 15-20 minutos o hasta que estén dorados y bien cocidos.
- Deja enfriar los croissants sobre una rejilla.
- Si lo deseas, espolvorea los croissants con un poco de azúcar glas antes de servir.