Ingredientes:
8 piezas de pollo (muslos y/o piernas) o 1 kg de pollo en trozos
10–12 dientes de ajo (8 enteros pelados + 2–4 laminados, opcional pero recomendado)
1/3 taza de aceite de oliva
1/2 taza de vino blanco seco
1/2 taza de caldo de pollo (opcional, para más salsa)
1 hoja de laurel
1 cucharadita de pimentón dulce (opcional)
2–3 cucharadas de perejil fresco picado
Sal y pimienta negra al gusto
1 limón (opcional, para servir)
Preparación:
- Seca el pollo con papel, salpimienta bien y, si puedes, déjalo 10–15 min a temperatura ambiente para que dore más parejo.
- Calienta el aceite de oliva en una sartén amplia a fuego medio-alto y dora el pollo por tandas 4–6 min por lado hasta que quede bien dorado (no lo amontones para evitar que se cueza en vez de dorarse).
- Retira el pollo a un plato, baja el fuego a medio y añade los ajos enteros al aceite para dorarlos suavemente 2–3 min moviendo la sartén (si se ponen muy oscuros amargan, así que solo busca un dorado ligero).
- Agrega los ajos laminados (si usas) y cocina 30–60 s solo hasta que perfumen, luego incorpora el laurel y el pimentón (opcional) y remueve 10–15 s para que no se queme.
- Vierte el vino blanco y raspa el fondo de la sartén con una cuchara para despegar lo doradito; deja hervir 2–3 min para que evapore el alcohol y se concentre el sabor.
- Regresa el pollo a la sartén con sus jugos, añade el caldo de pollo si quieres más salsa, baja a fuego medio-bajo, tapa a medias y cocina 20–25 min (muslos/piernas) o 12–18 min (trocitos pequeños), volteando una vez, hasta que esté bien cocido y jugoso; si la salsa se reduce demasiado añade un chorrito de agua o caldo.
- Destapa y sube a fuego medio 2–4 min para espesar un poco la salsa, prueba y ajusta sal y pimienta (si quieres un toque más vivo, añade unas gotas de limón al final).
- Apaga el fuego, espolvorea el perejil y sirve de inmediato con pan para mojar o papas, y ofrece gajos de limón al lado (el limón es opcional pero realza mucho el ajo).