La crema de requesón ha ganado popularidad gracias a la combinación de una masa quebrada y un delicado relleno de requesón. Es un postre ideal para celebraciones familiares o simplemente para acompañar un café por la tarde. Su preparación es sencilla y, sin embargo, tiene el aspecto de un postre de pastelería. El equilibrio entre la masa y el relleno es lo que la convierte en un clásico popular de nuestra gastronomía.
El requesón le da al postre un sabor delicado y rico. Un queso crema bien preparado debe ser firme pero a la vez suave para que se pueda cortar fácilmente. Una gran ventaja de este postre es la posibilidad de realizar diversas variaciones. Sabe mejor frío, cuando los sabores se combinan a la perfección.
Masa
- 300 g de harina común
- 150 g de mantequilla
- 100 g de azúcar glas
- 1 huevo
- 1 cucharadita de levadura en polvo
Relleno de requesón
- 750 g de requesón
- 150 g de azúcar
- 3 yemas de huevo
- 1 azúcar de vainilla
- 1 paquete de pudín de vainilla
- 200 ml de leche
- 100 ml de aceite
Nieve
- 3 claras de huevo
- 3-4 cucharadas de azúcar
Procedimiento
- En un bol, mezcla la harina, el azúcar, el polvo para hornear, los huevos y la mantequilla hasta obtener una masa homogénea. Extiéndela uniformemente sobre el fondo de la bandeja para hornear con las manos.
- Mezcla el requesón, el azúcar, las yemas de huevo, el azúcar avainillado, el polvo para natillas, la leche y el aceite hasta obtener una crema suave. Vierte el relleno sobre la masa preparada. Hornea durante 30 minutos a 180 grados.
- Batir las claras a punto de nieve e incorporar gradualmente el azúcar. Tras hornear, extender la mezcla sobre la tarta y volver a meterla en el horno durante 10-15 minutos, hasta que esté ligeramente dorada. Dejar enfriar completamente para que el relleno cuaje.
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