Pocas cosas describen mejor la Pascua que el aroma del pan recién horneado. Este pan tradicional de masa fermentada tiene una larga historia en nuestro país y su preparación se transmite de generación en generación. Es maravillosamente esponjoso, suave , mantiene bien su forma y tiene un sabor ligeramente dulce. Su preparación es muy sencilla y cualquiera puede hacerlo.
Es ideal no solo para el desayuno, sino también como postre para acompañar una taza de café o té por la tarde . Existen muchas variantes, desde el mazance tradicional con levadura hasta versiones modernas. Sin embargo, el mazance clásico sigue siendo la opción más popular.
Ingredientes
- 500 g de harina común
- 100 g de azúcar de sémola
- 100 g de mantequilla
- 250 ml de leche tibia
- 2 yemas de huevo
- 25 g de levadura fresca
- una pizca de sal
- 1 azúcar de vainilla
- cáscara de limón
- un puñado de pasas
- un puñado de almendras picadas
- almendras laminadas para espolvorear
Procedimiento
- Desmenuza la levadura en leche tibia, añade una cucharadita de azúcar y un poco de harina. Deja reposar la levadura durante 10-15 minutos. En un bol, mezcla la harina, el azúcar, la sal, el azúcar avainillado, la ralladura de limón, las yemas de huevo y la mantequilla derretida.
- Añade la levadura y amasa hasta obtener una masa suave. Por último, incorpora las pasas y las almendras. Cubre con un paño y deja levar durante aproximadamente 1 hora y media. Dale forma redonda y colócala sobre una bandeja de horno forrada con papel de hornear.
- Deja levar durante otros 20-30 minutos. Pinta con huevo batido y espolvorea con almendras laminadas. Hornea en un horno precalentado a 180 grados durante unos 30-40 minutos. Si empieza a dorarse, cúbrelo con papel de aluminio.
¡Comparte esta receta de un postre esponjoso y fácil de preparar con tus amigos! ¡ Seguro que también les encantará!