Rebanadas de yema con crema de vainilla: sabor delicado.

Las rebanadas de yema combinan hojaldre crujiente con crema suave. Este postre es perfecto para ocasiones festivas, para sorprender a un invitado inesperado o como un dulce acompañamiento para el café durante el día. Aunque a primera vista puedan parecer complicadas, su preparación es bastante sencilla. Las láminas de hojaldre le dan al postre una ligereza y delicadeza excepcionales.

Entre las capas se encuentra una crema pastelera de yema de huevo, maravillosamente suave y delicada . Las porciones tienen un sabor como si fueran de una pastelería. El postre se corona con una capa de mermelada y un sencillo glaseado de limón que aporta frescura y equilibra el dulzor de la crema.

Masa
2 láminas de hojaldre
Crema
600 ml de leche
2 paquetes de pudín de vainilla
2 paquetes de azúcar de vainilla
4 yemas de huevo
200 g de mantequilla
80 g de azúcar glas
Para el glaseado y el acabado
100 g de azúcar glas
2 cucharadas de jugo de limón
1 cucharada de agua caliente
atasco
Procedimiento
Precalienta el horno a 200 grados. Hornea cada lámina de hojaldre por separado durante 15-20 minutos, hasta que estén doradas. Deja enfriar ambas láminas. Prepara un pudín espeso con leche, pudines, azúcar avainillado y yemas de huevo.
Deja que se enfríe por completo. Agrega la mantequilla ablandada y el azúcar glas al pudín frío y bate hasta obtener una mezcla homogénea. Extiende la crema sobre la primera lámina de masa. Cubre con la segunda lámina de masa.
Unta la capa superior con mermelada. Refrigera durante 2 horas para que la crema cuaje. Mezcla el azúcar glas, el zumo de limón y el agua caliente. Mezcla hasta obtener una consistencia suave. Cubre las rebanadas frías con el glaseado. Refrigera de nuevo para que el glaseado se endurezca.

¡Comparte esta receta de rebanadas de yema de huevo con crema de vainilla de sabor delicado con tus amigos! ¡ Seguro que también les encantará!

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