Rebanadas celestiales de nuez y miel en tu boca: un sabor delicado.

Este postre de nombre poético es uno de los clásicos de nuestra gastronomía, que ha ganado popularidad a lo largo de generaciones. Su nombre sugiere que no se trata de un postre cualquiera, sino de una dulce combinación de sabores que encantará a cualquier amante de la repostería casera. Este postre combina capas de miel, un rico relleno de mantequilla y una distintiva capa de frutos secos.

A diferencia de otros postres, es mejor dejarlo reposar toda la noche, cuando las capas individuales se ablandan y se unen formando un todo perfecto . A primera vista, puede parecer complicado, pero en realidad, la preparación es bastante sencilla. Es ideal como obsequio para un invitado o como postre con una taza de café por la tarde.

Masa

  • 500 g de harina común
  • 200 g de azúcar
  • 200 g de mantequilla
  • 2 huevos
  • 2 cucharadas de miel
  • 2 cucharaditas de bicarbonato de sodio
  • un poco de leche

Capa de nuez

  • 250-350 g de nueces picadas
  • 80 g de azúcar
  • 120 g de mantequilla
  • 3 cucharadas de miel

Crema

  • 300 ml de leche
  • 1,5 cucharadas de harina común
  • 1,5 cucharadas de almidón
  • 100 g de azúcar
  • 250 g de mantequilla
  • 1 azúcar de vainilla

Procedimiento

  1. Prepara una masa suave con harina, azúcar, mantequilla, huevos, miel y bicarbonato de sodio. Si la masa está dura, añade un poco de leche. Divide la masa en dos mitades. Extiéndela con un rodillo hasta formar una lámina del tamaño de una bandeja de horno.
  2. Hornea la primera bandeja durante unos 10-15 minutos a 180 grados. Derrite la mantequilla en una sartén, añade el azúcar y la miel, mezcla y agrega los frutos secos picados. Calienta brevemente para caramelizar la mezcla.
  3. Extiende la mezcla caliente de nueces sobre la segunda lámina de masa sin hornear. Hornea la segunda lámina de masa con nueces de la misma manera. Prepara una papilla espesa con leche, harina, almidón y azúcar. Deja enfriar, revolviendo constantemente.
  4. Bate las gachas frías con el azúcar avainillado y la mantequilla ablandada hasta obtener una crema suave. Extiende la crema uniformemente sobre la primera lámina de masa. Cubre con la segunda lámina, donde se coloca la capa de nueces. Refrigera hasta el día siguiente.

¡Comparte esta receta de deliciosas rebanadas de nueces y miel con tus amigos! ¡ Seguro que también les encantará! 

Leave a Comment