Cremosa tarta de queso Philadelphia con fresas sin hornear: ¡un sueño de verano que se derrite en la boca! 🍓😍
A veces no necesitas hornear, pasos complicados ni largas esperas para preparar una tarta realmente impresionante. Esta cremosa tarta de queso Philadelphia con fresas es una de esas recetas: sencilla, rápida e increíblemente deliciosa. En cuanto veas la capa de fresas brillantes y afrutadas, querrás más, y después del primer bocado, ¡no podrás parar! ¡Te encantará!
La combinación de una base de galleta crujiente, un glaseado de queso crema ligero y aireado, y una capa de fresas frescas hacen de esta tarta una verdadera delicia. Es la opción perfecta, especialmente en los días calurosos, ya que es maravillosamente refrescante y agradablemente ligera: justo lo que necesitas en verano.
La combinación de una base de galleta crujiente, un relleno de queso crema ligero y aireado, y una capa de fresas frescas hacen de esta tarta una verdadera joya. Ingredientes (molde desmontable de 26 cm)
200 g de queso crema doble (p. ej., Buko)
200 ml de nata para montar (1 envase)
2 paquetes de gelatina de fresa para postre
250 ml de agua hirviendo
1 paquete de bizcochos de soletilla (aprox. 200 g)
150–200 g de fresas frescas
60 g de azúcar (opcional)
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Las instrucciones de preparación están a continuación.
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👇 Las sencillas instrucciones de preparación están a continuación. ¡No te las pierdas!
Preparación
1️⃣ Prepara la base
Desmenuza finamente los bizcochos de soletilla (con un procesador de alimentos o una bolsa para congelar y un rodillo).
Presiona las migas uniformemente en un molde desmontable forrado con papel de horno.
… Opcional: Mezcla 60 g de mantequilla derretida con las migas para una base más firme.
Enfría el molde durante 20 minutos.
Prepara la gelatina:
Disuelve 2 sobres de gelatina en 250 ml de agua hirviendo.
Remueve hasta que se disuelva por completo.
Importante: No añadas más agua ni dejes que hierva.
Deja enfriar hasta que esté tibia.
Prepara la crema: Bate el queso crema hasta que esté suave.
Opcionalmente, añade azúcar.
Monta la nata hasta que forme picos firmes e incorpórala suavemente a la mezcla de queso crema.
Ahora, vierte lentamente la gelatina tibia sin dejar de remover.
No batas demasiado; solo remueve hasta que esté bien integrada.
Rellena y enfría: Vierte la crema sobre la base preparada y alisa la superficie.
Enfría durante al menos 4 horas (preferiblemente toda la noche).
Decora: Decora con fresas frescas y retira con cuidado del molde.
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