Los profiteroles son un postre popular desde hace décadas. Se pueden encontrar no solo en pastelerías, sino también en celebraciones familiares, bodas y otras ocasiones festivas. Este postre se caracteriza por su delicada textura y su inconfundible sabor dulce, que se complementa a la perfección con la suave crema batida.
Durante el horneado, se crea una cavidad característica en el interior, lo que hace que las croquetas de cangrejo sean ligeras y crujientes. El secado lento a baja temperatura garantiza su estructura típica. Además, están deliciosas al día siguiente, cuando se vuelven aún más tiernas.
Ingredientes
- 6 yemas de huevo
- 180 g de azúcar glas
- 1 azúcar de vainilla
- una pizca de sal
- 1/2 cucharadita de jugo de limón
- 250 ml de nata para montar
- 1 cucharada de azúcar glas
Procedimiento
- Precalienta el horno a 110 grados. Bate las yemas de huevo, el azúcar y el azúcar avainillado durante al menos 10-15 minutos hasta obtener una espuma muy espesa y ligera. Agrega una pizca de sal y jugo de limón y mezcla brevemente.
- No engrases los moldes para ataúdes. Llénalos con masa hasta aproximadamente tres cuartas partes de su capacidad. Colócalos en el horno y hornea durante unos 15 minutos. Luego, reduce la temperatura a 80-90 grados y deja secar durante otros 30-45 minutos.
- Abre ligeramente el horno y deja que se enfríen lentamente. Desmolda con cuidado. Bate la nata con el azúcar glas hasta que esté firme. Usa una manga pastelera para decorar los ataúdes fríos con la crema.
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