Una opción casera, práctica y llena de sabor para tus comidas diarias


Ingredientes

2 zanahorias

2 tallos de apio

1/2 cebolla

2 dientes de ajo

1 tomate bien maduro

Un pequeño ramo de perejil

1 hoja de laurel

1 cucharadita de cúrcuma (opcional, para color y aroma)

2 cucharadas de sal gruesa

1 cucharada de aceite de oliva

Un chorrito de agua (solo para ayudar en la cocción)

Opcionales:

Champiñones

Espinaca

Calabacín

Hierbas aromáticas al gusto

Preparación
Lava bien todos los ingredientes y córtalos en trozos pequeños.
En una olla amplia, calienta el aceite de oliva a fuego medio.
Agrega las verduras y sofríe unos minutos hasta que comiencen a soltar su aroma.
Incorpora un poco de agua (muy poca, solo para evitar que se pegue).
Cocina a fuego bajo entre 30 y 40 minutos, hasta que todo esté bien suave.
Retira la hoja de laurel.
Procesa la mezcla con licuadora o procesador hasta lograr una textura espesa y uniforme.
Vuelve a llevar al fuego unos minutos más, removiendo constantemente, hasta que quede más concentrado, tipo puré denso.
Coloca la preparación en moldes de silicona o cubeteras, presionando bien para compactar.
Lleva al congelador por al menos 4 horas, hasta que estén firmes.
Desmolda y guarda en un recipiente hermético o bolsa dentro del congelador.

Conservación
Mantenlos congelados y utilízalos cuando los necesites. En general, conservan mejor su calidad entre 3 y 4 meses en el congelador, aunque pueden durar más tiempo perdiendo poco a poco sabor y textura

Cómo utilizarlos
Añade 1 cubito a sopas, arroces, guisos, lentejas o salsas para potenciar el sabor de forma natural

