El pastel “Cómeme hasta hartarme”: ¡una vez que lo pruebes, no podrás parar! 🤤
Escrito por Sylvia Baumann
Para la base:
450 ml de leche
120 g de azúcar
120 g de sémola fina
Para la crema pastelera:
550 ml de leche
5 cucharadas de azúcar
2 sobres de polvo para pudín de vainilla
80 g de mantequilla blanda
120 g de nata para montar
Para el glaseado de chocolate:
220 ml de nata para montar
120 g de chocolate negro Preparación
Cocinar la base de sémola:
Calentar la leche, el azúcar y la sémola en una cacerola, removiendo constantemente, hasta que espese.
Dar forma a la base:
Extender la mezcla de sémola sobre una bandeja de horno con bordes altos, forrada con papel vegetal, y dejar enfriar completamente.
Preparar el pudín:
Mezclar la leche, el azúcar y el polvo para pudín y cocinar, removiendo constantemente, hasta que espese. Verter en un bol, cubrir inmediatamente con film transparente y dejar enfriar.
Preparar la capa de crema:
Batir la mantequilla hasta que esté cremosa.
Añadir la nata y el pudín frío y batir todo hasta obtener una crema ligera y aireada.
Extender sobre la base de sémola y alisar la superficie.
Glaseado de chocolate:
Calentar la nata (sin que hierva) y derretir el chocolate.
Remover hasta que esté suave y verter uniformemente sobre la nata.
Refrigeración:
Deja reposar el pastel en el refrigerador durante al menos 4 horas, o preferiblemente toda la noche.
Consejo: El pastel es especialmente fácil de cortar al día siguiente.
Para un brillo extra, puedes alisar ligeramente el glaseado con un cuchillo caliente antes de servir.
El pastel “Cómeme hasta hartarte”: ¡una vez que lo pruebes, no querrás parar! 🤤
Cremoso, chocolatoso e irresistiblemente delicioso: Este pastel combina una delicada base de sémola con una ligera crema de vainilla y un brillante glaseado de chocolate. Perfecto para preparar con anticipación, ¡y aún mejor al día siguiente!
Tiempo de refrigeración: al menos 4 horas (idealmente toda la noche)
Porciones: aprox. 16 rebanadas