¿Quieres sorprender a todos con un postre que parece de alta repostería pero se hace en casa? El Chocoflan es la combinación perfecta entre un flan cremosito y un bizcocho de chocolate húmedo. ¡La magia ocurre dentro del horno!



¿Qué vas a necesitar?
Para el toque dulce:

Caramelo: 1 taza de azúcar (y 2 cdas de agua si prefieres).
Para el Flan (Súper cremoso):

1 lata de leche condensada + 1 lata de leche evaporada.

4 huevos + 1 cda de vainilla.
Para el Bizcocho de Chocolate:

1 taza de harina + 1/2 taza de azúcar.

1/4 taza de cacao puro + 1 cdta de polvo de hornear.

2 huevos + 1/2 taza de aceite + 1/2 taza de leche.

¡Paso a paso para el éxito!

El Caramelo: Derrite el azúcar a fuego medio hasta que esté dorado. Cubre el fondo y los lados de tu molde (si es de rosca, ¡mejor!).

¡Cuidado, quema mucho!

El Flan: Solo licúa los ingredientes por 30 segundos. ¡Menos espuma significa un flan más liso!


La Mezcla de Chocolate: Une los secos y luego incorpora los líquidos. Mezcla lo justo para integrar bien.


El Montaje Mágico: ¡Aquí está el truco!
Primero vierte la mezcla de chocolate.
Luego, deja caer suavemente la mezcla del flan encima.
No te asustes si parece que se mezclan, ¡en el horno se separarán solas!


Baño María: Cubre con aluminio y coloca el molde dentro de una bandeja con agua caliente. Hornea a 180 °C por 60-75 minutos.

Paciencia de Oro: Deja enfriar y refrigera al menos 4 horas (o toda la noche). ¡Desmoldar en frío es la clave para que no se rompa!
