Suave y Cremosa
LO QUE NECESITAS:
Para la masa (¡Mega suave!):
3 huevos.

1 ½ tazas de leche (360 ml).

½ taza de aceite (120 ml).

2 tazas de harina de trigo (240 g).

½ taza de amido de maicena (60 g) — ¡El secreto para la suavidad!

2 cdas. de queso rallado (opcional).

1 cdta. de sal y 1 cda. de polvo de hornear.
Para el relleno “cremosón”:

500 g de pollo (cocido y desmechado).

1 cebolla, 2 dientes de ajo y 1 tomate (sin semillas).

Maíz, guisantes o aceitunas al gusto.

½ taza de salsa de tomate.

Sal, pimienta y cilantro/perejil al gusto.

200 g de queso crema o catupiry (¡imprescindible!).

¡PASO A PASO PARA EL ÉXITO!

El relleno con sabor: En una sartén, sofríe la cebolla y el ajo con un chorrito de aceite. Agrega el pollo, el tomate, el maíz y la salsa. Condimenta bien y termina con el toque verde. ¡Deja que se enfríe un poco!



¡Todo a la licuadora! Bate los huevos, la leche y el aceite. Agrega la harina, la maicena, el queso y la sal; licúa hasta que esté liso. Al final, añade el polvo de hornear y dale un pulso rápido.



El montaje: En un molde engrasado (22×32 cm), vierte la mitad de la masa. Distribuye el pollo y pon “cucharadas” o filetes de queso crema por encima. Cubre con el resto de la masa.



¡Al horno! Hornea a 180°C por 35-45 minutos. Cuando esté doradita y el palillo salga limpio… ¡está lista!



MIS TIPS DE ORO:

¡Sabor extra! Agrega un toque de pimentón (páprica) o curry al pollo.

¿Sabías que se puede congelar? Córtala en porciones y guárdala hasta por 3 meses. ¡Recalienta en la Airfryer y queda como nueva!