Lava los tomates, córtalos en trozos pequeños y colócalos en una olla grande.
Añade la cebolla y el ajo picados finamente.
Cocina la mezcla a fuego lento durante 30-40 minutos, hasta que los tomates estén blandos.
Luego, licúa la mezcla con una batidora de mano hasta obtener una consistencia suave.
Añade el azúcar, el vinagre, la sal y las especias. Mezcla bien. Cocina durante 20-30 minutos más, hasta que el kétchup espese y alcance la consistencia deseada. Vierte el kétchup caliente en frascos limpios, preferiblemente esterilizados, ciérralos y dales la vuelta.