¿Quieres disfrutar de esta tradición deliciosa sin pasar todo el día en la cocina?

Esta versión es ultra esponjosa, tiene ese aroma irresistible a azahar y lo mejor… ¡estará lista en tiempo récord! Perfecta para compartir el domingo en familia.



LO QUE NECESITAS:
Para la masa aromática:

250 g de harina de trigo.

50 g de mantequilla (punto pomada/blanda).

50 g de azúcar y una pizca de sal.

3 g de levadura seca (1 cdta. aprox).

1 huevo + 80 ml de leche tibia.

1 cdta. de vainilla + ½ cdta. de agua de azahar (¡el secreto del aroma!).
Para que brille:

350 g de crema pastelera.

10 cerezas confitadas.

Azúcar granulada y 1 huevo para pincelar.

¡ASÍ DE FÁCIL SE HACE!

La masa: Mezcla la harina, azúcar y sal. Agrega la levadura, leche, vainilla, el agua de azahar y el huevo. Incorpora la mantequilla y amasa hasta que esté lisita y suave.


Primer descanso: Déjala reposar tapadita en un lugar cálido por 40 minutos.


Dale forma: Haz un hueco en el centro, estira hacia los lados para formar la rosca y colócala en un molde engrasado. Deja que repose hasta que duplique su tamaño. ¡Mira cómo crece!



Decoración estrella: Pincela con huevo batido. Aplica la crema pastelera en zigzag por encima, acomoda las cerezas y espolvorea el azúcar granulada.



¡Al horno! Hornea a 180°C por solo 20 minutos. ¡Cuando tu cocina huela a gloria y esté doradita, ya está lista!

