Este pastel de ruibarbo es la combinación perfecta de frescura frutal y cremosidad exquisita. El ligero toque ácido del ruibarbo armoniza a la perfección con el delicado pudín y la ligera base de masa quebrada. El resultado es un pastel que siempre sale perfecto y deleita tanto a la vista como al paladar.
Esta receta es una de las favoritas, especialmente durante la temporada de ruibarbo. Ya sea para acompañar el café de la tarde, para invitados o simplemente como un capricho casero para la familia, este pastel es maravillosamente húmedo, cremoso y simplemente delicioso.
Consejo: Deja enfriar el pastel completamente después de hornearlo para que el pudín cuaje bien y sea más fácil de cortar.
Consejo: Deja enfriar el pastel completamente después de hornearlo para que el pudín cuaje correctamente y sea más fácil de cortar.
Ingredientes
1 kg de ruibarbo
5 huevos
400 g de harina
200 g de queso quark (o requesón)
200 g de azúcar
1 sobre de levadura en polvo
7 cucharadas de aceite
1 cucharada de zumo de limón
1 pizca de sal
1 sobre de polvo para pudín de vainilla
1 taza de nata para montar
1 taza de crema agria
Preparación
Precalienta el horno a 180 °C (350 °F). Engrasa un molde desmontable o cúbrelo con papel de horno. La masa alcanza para dos moldes desmontables o una bandeja de horno.
Para la masa, mezcla la harina, la levadura en polvo, 100 g de azúcar, el aceite, el zumo de limón, 1 huevo, el queso quark y la sal en un bol grande. Bate con una batidora eléctrica hasta obtener una masa homogénea.
Extiende la masa y colócala en el molde preparado o en la bandeja de horno. Presiona uniformemente.
Pela el ruibarbo, córtalo en trozos pequeños y espolvorea con un poco de azúcar.
Distribuye los trozos de ruibarbo uniformemente sobre la masa.
Para la mezcla del pudín, combina el polvo para pudín de vainilla con 4 huevos, la crema, la crema agria y el azúcar restante en un bol y bate con una batidora eléctrica hasta obtener una mezcla homogénea.
Vierte con cuidado la mezcla del pudín sobre el ruibarbo y extiéndela uniformemente.
Hornea el pastel en un horno precalentado durante unos 60 minutos, hasta que la superficie esté dorada y el relleno esté cuajado.
Deja enfriar el pastel por completo después de hornearlo.
Sugerencia para servir: Antes de servir, puedes espolvorear el pastel de pudín de ruibarbo con un poco de azúcar glas. Está delicioso solo, pero también es una verdadera delicia con una cucharada de crema batida.
Por qué te encantará este pastel: Este pastel es maravillosamente cremoso, afrutado e increíblemente fácil de preparar. La combinación de ruibarbo jugoso y un delicado relleno de pudín lo convierte en un verdadero favorito de primavera y verano que querrás preparar una y otra vez.