Aunque el nombre de este postre suene sofisticado, los cubos parisinos son en realidad muy fáciles de preparar. Son uno de los pasteles clásicos que la mayoría asocia con la repostería casera. La base es una costra de cacao sobre la que se extiende crema parisina hecha con nata y cacao o chocolate. La superficie suele decorarse con chocolate rallado.
La nata montada tiene una textura maravillosamente esponjosa y mantiene su forma . Este postre es perfecto para acompañar una taza de café por la tarde o como un capricho para una celebración familiar. Una vez terminado, conviene dejarlo reposar en el frigorífico durante unas horas. La nata se endurecerá y las distintas capas se unirán mejor.
Masa
- 3 huevos
- 150 g de azúcar
- 200 ml de leche
- 100 ml de aceite
- 200 g de harina semigruesa
- 2 cucharadas de cacao
- 1 polvo de hornear
crema batida parisina
- 500 ml de nata para montar
- 2 cucharadas de cacao
- 3 cucharadas de azúcar glas
Encima
- 50 g de chocolate rallado o una barra Margot
Procedimiento
- Vierta la crema en una cacerola, añada el cacao y el azúcar. Caliente hasta que esté casi hirviendo y remueva bien. Deje enfriar y refrigere durante la noche. Al día siguiente, bata hasta que esté firme.
- Bate los huevos con el azúcar. Agrega la leche y el aceite. Incorpora la harina, el cacao y la levadura en polvo. Vierte la masa en una bandeja de horno de 30 × 40 cm forrada con papel de hornear. Hornea durante 20 minutos a 180 grados.
- Deja enfriar y extiende la crema batida sobre la base fría. Espolvorea con chocolate rallado o una barra de chocolate Margot. Refrigera durante al menos 2 horas.
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