¿Tienes ganas de algo dulce pero no quieres encender el horno ni ensuciar toda la cocina?
Este pastelito es magia pura: queda esponjoso, húmedo y listo en lo que tardas en servirte un vaso de leche. ¡Guarda esta receta porque te va a salvar más de una tarde!



INGREDIENTES (Todo se mide con cuchara):
2 cucharadas de aceite

2 cucharadas de azúcar

2 cucharadas de chocolate en polvo

4 cucharadas de leche

4 cucharadas de harina de trigo

1/2 cucharadita de polvo de hornear


PREPARACIÓN PASO A PASO:
La taza perfecta

Elige una taza grande (de unos 300 ml) que sea apta para microondas. ¡Recuerda que el pastel va a crecer, así que necesita espacio!
Mezcla los líquidos

En la misma taza, pon el aceite, la leche y el azúcar. Mezcla bien con un tenedor.
Los secos al ataque


Agrega el chocolate en polvo, la harina y el polvo de hornear. Bate con energía hasta que no veas ni un solo grumo. ¡Tiene que quedar una cremita suave!
¡Al microondas!


Cocina a potencia máxima durante 1 minuto.
Nota: Si ves que todavía está un poquito líquido arriba, dale 15 segundos más, pero ¡cuidado con pasarte para que no se ponga duro!
¡Disfruta!


Deja que repose un minuto antes de hundir la cuchara. ¡Huele de maravilla!

EL TOQUE DE ORO:
Si quieres que sea de otro planeta, hunde un trocito de chocolate o una cucharadita de Nutella en el centro antes de meterlo al microondas. ¡Tendrás un corazón derretido increíble!

