Pastel de ruibarbo con merengue: húmedo, afrutado y simplemente delicioso
Este pastel de ruibarbo con merengue es maravillosamente húmedo, ligeramente ácido y especialmente delicioso gracias a su cobertura de merengue dulce. Un pastel sencillo, perfecto para acompañar el café, recibir invitados o disfrutar en primavera.
Ingredientes
Para el pastel:
4 huevos
180 g de azúcar
1 sobre de azúcar vainillado
200 ml de aceite
200 ml de leche
300 g de harina
1 sobre de levadura en polvo
Para la cobertura:
700 g de ruibarbo
2 cucharadas de azúcar
Para el merengue:
3 claras de huevo
150 g de azúcar
1 pizca de sal
Preparación
Precalentar el horno a 180 °C (350 °F).
Engrasar una bandeja para hornear o forrarla con papel vegetal.
Lavar y limpiar el ruibarbo y cortarlo en trozos pequeños.
Mezcla el ruibarbo con 2 cucharadas de azúcar y déjalo reposar un momento.
Bate los huevos, el azúcar y el azúcar de vainilla hasta que estén espumosos.
Añade poco a poco el aceite y la leche y mezcla bien.
Mezcla la harina con el polvo de hornear e incorpórala brevemente a la masa.
Vierte la masa sobre la bandeja para hornear y alisa la superficie.
Distribuye los trozos de ruibarbo uniformemente sobre la masa.
Hornea el pastel durante unos 25-30 minutos.
Para el merengue, bate las claras de huevo con una pizca de sal hasta que formen picos firmes.
Añade gradualmente el azúcar y continúa batiendo hasta que el merengue esté brillante.
Extiende el merengue sobre el pastel parcialmente horneado.
Hornea durante otros 10-15 minutos, hasta que el merengue esté ligeramente dorado.
Deja enfriar, corta en porciones y sirve.
Consejo: Este pastel está especialmente rico frío y, si se desea, se puede servir espolvoreado con azúcar glas.